La decoración de la cabecera del templo es elegante y abigarrada a pesar de la dificultar intrínseca que caracteriza al granito para su labra artística.
Cuesta en ocasiones distinguirla dado el policromo salpicado de líquenes que animan a las piedras del templo.
No obstante, las imágenes bajo estas líneas os permitirán apreciar cada uno de los capiteles que decoran loa vanos del ábside central, comenzando por el del lado sur (Imágenes 2 a 4) y concluyendo por el más septentrional (Imágenes 16 a 18).
Además de los socorridos motivos vegetales podréis encontrar leones, aves o cabezas monstruosas de las que surgen elementos decorativos. Buscarlas ampliando las imágenes puede ser un pasatiempo.
| Páginas consultadas: |