Los capiteles de más bella factura
de estos recolocados restos del templo de San Juan de Acre se hallan en
el lado interior del cementerio. Probablemente fuesen los situados también
al interior en el emplazamiento original, sin poder aseverarlo.
La verja metálica del cementerio
suele estar abierta. Aunque parezca cerrada, es cuestión de intentarlo
con fe, y se abre.
El ventanal situado a nuestra izquierda
desde el interior, se muestra en las imágenes 2 a 6.
El más exterior de sus capiteles se halla deteriorado, aun cuando
se reconoce un personaje a caballo en una cara y otro desquijarando un león
al lado interior (Imagen 3) .
Luego, la eterna lucha entre el bien y el
mal, representada por medio del caballero que alancea al dragón,
quizá San Jorge (Imagen 4). Al otro lado, una lucha
con reminiscencias de "lucha leonesa, por la indumentaria de los contendientes
(Imagen 5 ). Y una anónima cabeza barbada de aspecto
clásico (Imagen 6 )
Al otro lado, a nuestra
derecha, el otro ventanal (Imágenes 7 a 12). Tanto
en éste como en el anterior, el tímpano está decorado
con una pequeña cruz patada y en la arquivolta interior, grandes
puntas de diamante lo adornan (Imagen 8).
Estos cuatro capiteles son
de gran belleza y depurada técnica escultórica. De nuevo la
lucha entre el hombre y los dragones, esta vez a pie (Imagen 9).
Y a su lado, el mal representado como cabeza de fiera monstruosa que muerde
a un cordero, mientras que el pastor ("el buen pastor") se afana
en defenderlo con su cayado (Imagen 10).
En contraposición,
al lado opuesto, una pareja de pastores despreocupados, comen y beben, mientras
que un águila delicadamente labrada rapiña a uno de sus corderos
(Imágenes 11 y 12)