LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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-CAPELLA. ERMITA RUPESTRE DE SAN MARTÍN DE LA SIERRA-(Cont.)-



UTM 31T 284940 4673003 736 m

Descargar track GPS "Capella-Ermita de San Martín" (*.plt)

(RIBAGORZA)

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1CABECERA AL INTERIOR

A la vista de la imagen 1 es evidente el dominio visual y por lo tanto estratégico y militar del lugar. Desde aquí se controla la ciudad de Graus y el curso final del río Isábena. Probablemente en origen el lugar fue una más de los muchos eremitorios rupestres a los que huyeron monjes cristianos tras la invasión árabe de 711. En algunos de ellos, las circunstancias milagrosas que narra la tradición los convirtieron en lugares de referencia como en el caso de San Juan de la Peña. Más adelante diversos hechos como el favor de la monarquía o los valores estratégicos intrínsecos fueron determinantes para su continuidad. Sobre la fortificación inicial aquí se alzó un templo románico adaptado a la forma del escarpe y a la fortaleza allí edificada. No es difícil rastrear la antigüedad de cada muro, basta con leer su estructura. La zona más antigua está edificada con sillarejos en hiladas muy características por la sucesión de elementos alargados y de poca altura trabados con abundante argamasa. La obra posterior, la del templo, se realizó con sillares de buen tamaño mucho mejor trabajados por lo cual requieren menor cantidad de argamasa. En algunas zonas se advierte la hechura arcaica al exterior y la románica al interior, conviviendo ambos estilos tanto en la profundidad de las diversas capas de algunos muros como en sucesión vertical, viendo sillares asentados sobre hiladas de sillarejo. La imagen 13 corresponde a la saetera vista en el lado derecho del muro del castillo próxima a su ángulo noroccidental. En la edificación de la iglesia se reaprovechó interrumpiendo el banco perimetral del muro norte y generando al interior un vano adintelado de sillares para mantener su operatividad. Lo mismo ocurre en el vano de la imagen 17 en la que se ve su medio punto dovelado de sillarejo al exterior mientras que el acabado interior es ya de un momento más avanzado.

2CABECERA AL INTERIOR4CABECERA AL INTERIOR

3CABECERA AL INTERIOR5CABECERA AL INTERIOR

A través del arco de medio punto apeado en la roca y formado con estrechas dovelas, por medio de una rudimentaria escalera de sillares se puede acceder hoy al interior de la fortificación justo al espacio por delante del cilindro absidal del templo (Imagen 2). No parece probable que fuese esta una zona de acceso dada la finalidad defensiva de la estructura., más bien creo que se trató de un arco de descarga del muro apeado en los bloques de piedra, funcionalmente similar al que hay en el extremo occcidental de la estructura y que con la fortaleza operativa, estaría cegado. En la actualidad, el intensivo desescombro de la plataforma ante la cabecera lo ha dejado practicable y esos escalones probablemente son obra del afanado operario que los ha dispuesto reutilizando sillares de la fase edificativa de la iglesia. Cuando accedí a esta zona por primera vez el nivel del suelo alcanzaba el extremo inferior del vano central absidal (Imagen 3) mientras que ahora ese nivel ha sido rebajado en alrededor de dos metros bajando más allá del basamento del cilindro absidal. Probablemente esta fuera una zona de enterramientos que han desaparecido junto con la información que de ellos pudiera haberse obtenido. El interior del muro original puede verse en la imagen 6 con su típica estructura de sillarejo mayoritariamente a soga, vanos adintelados a intervalos regulares y otro pequeño más abajo, acaso para verter líquidos inflamables o hirvientes.

En el punto de unión entre el muro original y la cabecera del templo se advierte que los sillares de ésta, se adaptaron a la estructura del muro preexistente (Imágenes 4 y 6). Esa circunstancia es la causante de que al desmoronarse el muro defensivo en esa zona, los sillares del cilindro absidal que apeaban en él también cayeron dejando una zona descarnada en su superficie externa en la que se muestra la abundancia de raíces de hiedra.

6CABECERA AL INTERIOR7CABECERA AL INTERIOR

8CABECERA AL INTERIOR9CABECERA AL INTERIOR

10CABECERA AL INTERIOR 11CABECERA AL INTERIOR

12CABECERA AL INTERIOR13CABECERA AL INTERIOR

Las imágenes 9 y 10 muestran el exterior del muro sur del templo. Podemos ver que en su mayor parte está edificado con sillarejo y tan solo en la zona del presbiterio aparecen sillares como prueba de que en origen también correspondió a la estructura defensiva. Las imágenes 11 y 12 corresponden al interior de los muros norte y sur respectivamente. En ellos podemos ver dos parejas de pilastras adosadas acaso edificadas pensando en cubrir con bóveda sobre dos fajones. La imagen 14 muestra el muro de separación edificado tardíamente entre la nave y la cabecera. En este caso su finalidad no es litúrgica como en el rito hispanovisigodo, sino que tras el derrumbe de la nave, se compartimentó la cabecera para ser usada como un templo de dimensiones más reducidas. En el lado izquierda de la imagen se advierte la jamba este de un vano con el inicio del perfil de su arco de medio punto desprovisto de sus dovelas (Imágenes 14 y 16). De nuevo hay que comparar las imágenes 14 y 15 para hacerse idea de la magnitud de la incontrolada actuación de desescombre llevada a cabo en este lugar. La imagen 18 muestra la jamba antes señalada y la del lado oeste, delimitando entre ambas un vano de 2,20 m de anchura que pienso debió de ser el principal del templo, acaso aprovechando otro desaparecido que fuese el vano en altura de la fortificación inicial. Bajo este vano creo que debió de existir una estructura torreada a la vista delos vestigios que no se han retirado (Imagen 19).

14CABECERA AL INTERIOR15CABECERA AL INTERIOR

16CABECERA AL INTERIOR17CABECERA AL INTERIOR

18CABECERA AL INTERIOR19CABECERA AL INTERIOR

Al atravesar el muro que separa la nave de la cabecer,a entramos en lo que durante un tiempo tras el derrumbe de la nave fue la ermita propiamente dicha. Gracias al gran angular es posible fotografiar todo el cilindro absidal (imagen 20) ya que la poca distancia entre el muro y el cilindro -un poco menos de cinco metros- hace que las ópticas convencionales no lo cosigan abarcar (avisado en mi primera visita, en esta última me tomé la precaución de llevarlo). En el ábside abren dos vanos. El central es el propio de la iglesia, mientras que el norte es un vano aprovechado de la estructura anterior. Por eso es aspillerado al exterior mientras que el central es de doble derrama (Imágenes 20, 22 y 23). Una imposta biselada de sencilla hechura delimita paramentos verticales de bóvedas, tanto en el cilindro absidal como en el presbiterio. La bóveda presbiteral se hundió, pero se conservan sus arranques. De nuevo la comparativa entre las imágenes 20 y 21 remiten a la actuación realizada que ha dejado visto el pavimento de ábside y presbiterio.

20CABECERA AL INTERIOR21CABECERA AL INTERIOR

22CABECERA AL INTERIOR23CABECERA AL INTERIOR

24CABECERA AL INTERIOR25CABECERA AL INTERIOR

El cilindro absidal está "rotado" en planta hacia nuestra derecha para adaptarse al muro preexistente, hasta tal punto que tuvieron que hacer algunas "chapuzas arquitectónicas" para mantener el paralelismo entre los escalones y el altar como que el más elevado de los dos escalones comience casi a mitad del presbiterio norte y acabe en el extremo del cilindro absidal al sur (Imágenes 20, 24 y 26). Un hecho relevante derivado de la irregular retirada de sillares y enrona del ábside ha sido la exposición del pavimento de esta zona realizado a base de guijarros de diferentes tamaños y colores, predominando los tonos claros y oscuros. Se advierte que se creó un círculo exterior negro así como sencillos motivos geométricos a los lados y por delante del altar (Imágenes 24 a 26) Esta es una infrecuente forma de decorar al ábside con rudimentario mosaico, al estilo de los realizado en el monasterio de Alaón donde se emplearon piezas de mármol de diferentes colores. Las imágenes 27 y 28 están tomadas, con once años de diferencia, desde detrás del altar mostrando el muro de cierre. Las jambas de la puerta permiten calcular que la potencia de la capa de material retirado equivale a la altura de los tres últimos sillares de esas jambas (más de medio metro). Podemos ver ahora mejor el pavimento... pero se ha perdido mucha información y quizá importantes vestigios materiales en todo el volumen de tierra retirado a la brava, sin método arqueológico.

26CABECERA AL INTERIOR

27CABECERA AL INTERIOR28CABECERA AL INTERIOR

Hay un último detalle sobre el que quiero hacer hincapié por que me parece muy interesante. Me refiero al objeto que se define como "pila benditera" (Imágenes 29 y 30). Formalmente es una estructura columnar (24 cm de diámetro) un poco más ancha en la zona superior (30 cm) que en la inferior con un resalte anular cercano a su extremo superior y con vestigios de haber estado clavado en el pavimento en sus últimos 20 cm. El extremo superior posee una cavidad irregularmente hemisférica de 15 x 16 cm y 13 de profundidad. Por su aspecto general pienso que esta pieza pudiera ser un pie de altar con la cavidad superior diseñada para contener la caja de reliquias, tal y como se hacía en los templos hispanovisigodos. Sobre ella se colocaba el ara sellando la cavidad de la zona superior del pie de altar. Está descrito que una pieza semejante se halló en San Juan de la Peña, la que contuvo su lipsanoteca cuadrada forrada de chapitas de latón dorado ("Algunos problemas de las viejas iglesias españolas". Francisco Íñiguez.Congreso Internacional de Arte de la Alta Edad Media. pag. 163-171, 1953). Por otra parte la altura de este elemento es de 89 cm a los que si descontamos los 20 que permanecieron bajo el nivel del pavimento dan una altura de 69 cm. incómoda a todas luces para pila benditera pero adecuada para la celebración litúrgica con el ara colocada sobre ella. Las imágenes 31 y 32 corresponden al lugar en que la fotografié hace 11 años..

29CABECERA AL INTERIOR 30CABECERA AL INTERIOR

31CABECERA AL INTERIOR32CABECERA AL INTERIOR

En todas estas reflexiones acerca de la fortaleza transformada en ermita andaba yo ante su ábside cuando un quebrantahuesos con su inconfundible y elegante silueta tuvo a bien dan unas pasadas en círculo, dominando desde la altura este paisaje que sin duda le pertenece (Imagen 33). Poder llegar a lugares con magia, como es el caso del comentado, disfrutar de los vestigios del arte y de la historia escrita en la piedra o sentirte en la naturaleza, transmite una serie de sensaciones y emociones que encarecidamente recomiendo.

33CABECERA AL INTERIOR


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