LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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-AGUILAR-

 

UTM 30T 746696 4702247 738 m

(SOBRARBE)

Ver mapa interactivo de la zona


El abandonado núcleo de Aguilar se sitúa a poniente de Boltaña, distante ambos unos diez kilómetros en línea recta. Para llegar, hay que tomar la carretera que por la Guarguera nos encamina hacia el puerto de Monrepós y Huesca.

Recorrido aproximadamente un kilómetro desde que atravesamos el río Ara arranca a nuestra derecha una pista señalizada, remontando la orilla izquierda del arroyo Ferrera. Zigzagueante pasa bajo la vertical de Silves (pista caciquilmente cerrada con cadena hacia ese lugar) y continúa con un buen trazado durante los cuatro kilómetros que hay hasta Aguilar.

1VISTA ESTE DEL TEMPLO

La iglesia parroquial del lugar, dedicada a San Miguel, se halla en lo más alto de un pequeño cerro a poniente del caserío. Algo enmascarada por árboles que la rodean, es fácilmente localizable por la torre que se elevó sobre la capilla añadida en época tardía adosada a su muro sur.

2DETALLE DEL VENTANAL ABSIDIAL3VISTA NORESTE DE LA CABECERA4VISTA DESDE EL OESTE. HASTIAL REHECHO

Es un templo pequeño, suficiente para las necesidades litúrgicas del pequeño núcleo primitivo. Nave única orientada litúrgicamente y que cierra al este por medio de ábside semicircular.

Su cabecera nos habla de varias épocas edificativas y de reparaciones obligadas por derrumbes. Así, son notables sus lesenas, de las que restan dos en el lado norte de la cabecera. Nos hablan de un arranque lombardo de su edificación. En la actualidad contribuyen a sustentar la cornisa junto a ménsulas lisas (Imágenes 2 y 3).

El ventanal central es de medio punto dovelado, derramado al exterior, con dovelas de aspecto arcaico. Hacia el lado sur del mismo, una grieta vertical (Imagen 2) señala el límite entre la zona original al norte y la rehecha al sur. Quizá un derrumbe, o un rayo, como ocurrió en Binacua...

5MURO SUR CON SILUETA DE LA PORTADA6RESTOS DE LOS MUROS OESTE Y NORTE DESDE EL INTERIOR7INTERIOR ABSIDIAL

La ruina del templo también alcanzó a los pies de la nave. La fachada de cierre que contiene su puerta de acceso, no es la original. Estuvo unos metros más a poniente y de la misma queda su ángulo suroeste (Imagen 6). También podemos reconocer en el muro sur, parte del semicírculo que debió de enmarcar el dovelaje de la portada original (Imagen 5).

En fin, que es otro de los templos que obliga a desarrollar la imaginación, y a partir de lo que hay, imaginar lo que hubo.

El interior, perfectamente pintado de blanco alberga un retablillo que oculta la visión interior del ventanal, probablemente derramado si no se cegó en alguna de las reformas.

Alguna otra cosa más había al interior en el verano de 2004... Pero esa es otra historia para ser relatada en su momento.

8CASERÍO DESDE EL TEMPLO9EXCURSIONISTAS A CABALLO

Desde el templo, el caserío que aún permanece en pie, se ha rehabilitado y luce paneles solares que indican un renacer del lugar. Estando en el lugar, un grupo de caballistas apareció por la pista aportando un toque de exotismo a la bucólica escena.


Bueno, pues ya casi ha pasado un año de mi vista a Aguilar y puedo relatar lo que entonces no hice.  Al llegar al lugar, un hombre joven con aspecto de "neorrural" -aunque se me reboten los amigos de Mipanas- cuidaba de unas ovejas. Le pregunté por las llaves del templo y todo fueron evasivas. Me remitía al mosen de Boltaña... Le insistí en que tenía autorización del obispado; pues me daba la sensación de que me ocultaba algo...

El caso es que como la puerta estaba cerrada con un candado en un sencillo ojo roscado, con un alicate del coche comencé a retirarlo para volver después a colocarlo.  Entonces el joven me dijo que esperase, sacó una llave y me abrió la puerta, entre disculpas y balbuceos.

El hombre no era sino un "ocupa" que se había instalado en el templo. Allí había mesa, un sillón, sillas plegables, una cama en la capilla lateral, calendarios en las parees, velas y utensilios de limpieza. La verdad es que había cuidado el lugar e incluso subsanado una gotera que le resultaba molesta para su "vivienda".

Me rogó que de momento no lo desvelara, que era una cosa circunstancial y que pensaba irse de allí a corto plazo.

Pasado casi un año, me imagino que ya habrá "desalojado" el lugar, y  publico la curiosa fotografía.


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