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- PALO - SAN CLEMENTE (Cont.)- |
Al interior, el templo es muy luminoso, por la no existencia de puertas así como por el gran boquete absidal. Cuando se mira hacia el ábside, la sensación es de la existencia de un gran número de arcadas que transmiten, al igual que la decoración exterior, el juego de luces y sombras en que eran maestros los lombardos y que mucho tiempo después retomaron aquellos a quienes conocemos como mudéjares.
La cabecera consta de cilindro absidal cubierto por cuarto de esfera y por delante arco triunfal previo a presbiterio en cuyo muro sur abre un pequeño ventanal adintelado por encima del hueco de la credencia (imagen 5). La unión de presbiterio y nave, se señala al interior por un ancho fajón apeado en pilastras adosadas al muro (Imágenes 4, 5 y 6).
A continuación del fajón descrito, y adosado al mismo, hay otro fajón, más estrecho y delgado, que apea directamente en el espesor del muro (Imágenes 1, 4 y 5). Curiosa disposición que transmite la sensación de ramillete de arquerías (Ver planta).
La nave cubre con bóveda de medio cañón realizada en lajas y no tiene ningún motivo ornamental.