|
-CASTILLO DE TRASMOZ-(Cont.)- |
|
(TARAZONA Y EL MONCAYO-ZARAGOZA) |
La torre del homenaje ha sido recientemente restaurada gracias al esfuerzo de la Fundación Castillo de Trasmoz. Inaugurada en el verano de 2002, permite el acceso a las cuatro plantas en que se estratifica su interior. En las mismas se ha dispuesto una serie de vitrinias en las que se muestran materiales obtenidos en las prospecciones del castillo, diversos objetos relacionados con la el momento medieval en que tuvo su esplendor así como algunas pinturas.
Magnífica idea, que completa la visita al lugar. Sin embargo, a mi modo de ver, se ha cometido un importante error en su realización que lo inhabilita para la visita estandarizada. Me refiero al hecho de haber dispuesto las escaleras de acceso a las sucesivas plantas en el mismo extremo de la superficie útil de cada una de ellas (Imagen 1). Seguro que se pensó en ganar espacio al interior; pero ello obligó a generar una pendiente excesiva y unos escalones en los que apenas se apoya la punta del pie. La solución: situar las escalas en cada uno de los lados cortos del interior. Se accede por una, se recorre la planta correspondiente y se sigue ascendiendo por otra en el extremo opuesto. Así su pendiente sería menor y permitiría escalones amplios aptos para la visita de "público en general". El modelo es Abizanda y también las torres del castillo de Loarre.
1
Las imágenes 1 a 3 corresponden a la planta de acceso situada en altura y a la que se accede por escalera fija de metal y madera, fácil de uso.
La planta inferior acoge armaduras de samurai así como diversos tipos de armas de guerra en sendas vitrinas (Imágenes 4 a 6).
Por encima de la planta de acceso accedemos a otra en la que se muestran en vitrinas diversos objetos de cerámica y metal hallados en ecavaciones (Imágenes 7 y 8). También un bello cuadro moderno que plasma en imágenes las palabras de Becker acerca de los aquelarres de Trasmoz:
7
|
"Aquel que tiene por cimientos pizarra negra de que está formado el monte, y cuyas vetustas murallas, hechas de pedruscos enormes, parecen obra de titanes. Es fama que las brujas de los contornos tienen sus nocturnos conciliábulos. Los sábados, después de que la campana de la iglesia dejaba oír el toque de las ánimas, unas sonando panderos, y otras, añafiles y castañuelas, y todas a caballo sobre escobas. Los habitantes de Trasmoz veían pasar una banda de viejas, espesas como las grullas, que iban a celebrar sus endiablados ritos a la sombra de los muros de la ruinosa atalaya que corona la cumbre del monte" |
8
Por fin, en la planta más elevada, además de nuevas vitrinas, una armadura completa que nos evoca el momento medival en que la forma de combatir y defenderse esa otra. Tanto a nivel individual como en el colectivo (Imágens 9 a 11). Dese esta se accede a la terraza superior desde la cual las vistas que se dominan son realmente espectaculares. El lugar bien merece una visita.
En un nivel inferior, cercano a la puerta de acceso al recinto (Imagen 13), se halla la parroquial del pueblo, dedicada a la Virgen de la Huerta. Es templo del XVI, con su cabecera a poniente y que guarda en la clave de su portada de acceso un crismón trinitario procedente de la primitiva iglesia de este lugar (Imágenes 12 a 16 ). Es de seis brazos, y con sus símbolos correctamente distribuidos. La tilde bajo el vano de la "P", está formada por dos máscaras contrapuestas por la barbilla. Los símbolos alfa y omega son de caligrafía ya gótica, lo que lo lleva a inicios del XIII.
En la actualidad la cabecera se orienta a poniente, ligeramente desviada al norte y la portada se sitúa al este, lo que supone que la misma así como el muro que la contiene no se halla "in situ", sino que se trasladó de su posición original, probablemente abierta al lado sur del templo original, hacia el castillo.