Cuando visito un templo, y si el tiempo no me apremia como ocurre hoy, me doy
el lujo de una vez recorrido, volver a repasarlo despacito, fijándome en esos pequeños detalles que
nos suelen pasar desapercibidos en una primera visita global.
Es el momento de recorrer los sillares en busca de marcas de cantero o de inscripciones,
sin dejar de mirar en esos lugares que habitualmente se hallan escondidos a nuestra
visita.
Es costumbre, hace que en ocasiones "descubra" inscripciones como
la que muestro en la imagen 1.
Se trata de una marca de cantero; pero con la salvedad de que su artífice dejó su nombre completo
en este sillar. Podemos leer perfectamente la palabra "SANCIUS", con la abreviatura "US" representada
en forma de signo a modo de cierre de interrogación, como es habitual en esta época.