|
-SANTA EUFEMIA DE COZOLLOS (Cont.)- |
Entrar en el templo a primera hora de la mañana, en silencio, solo, es peregrinar hacia la luz de la cabecera, que desde el ventanal situado sobre ella, rasga la oscuridad de la nave (Imagen 1).
También es caminar a través del tiempo desde un estilo cisterciense con bóvedas con nervaduras, precursoras del incipiente gótico hacia un momento anterior, del románico pleno con sus capiteles historiados directamente emparentados con los de San Pedro de Cervatos o Frómista.
1
Grandes pilares cruciformes con semicolumnas adosadas proporcionan soporte a los arcos fajones y formeros que sustentan la cúpula. Arcos apuntados, al igual que las bóvedas del transepto y presbiterio, fruto del momento tardío de su edificación.
Los cilindro absidales son plenamente románicos y lucen impostas con decoración vegetal, a excepción de la que en el central corre bajo el nivel de sus ventanales derramados, que es de ajedrezado jaqués.
Hay una extraña comunicación entre la nave central y ambos brazos del crucero, rodeando por fuera los pilares cruciformes de unión entre nave y transpto (Ver planta). Se ha relacionado con ritos de iniciación (Imagen 11).
En los brazos del crucero hay sendos sarcófagos de sencilla y bella decoración. El del lado norte, a primeras horas de la mañana y durante escasos instantes brilla con tonos dorados (Imágenes 8 y 9). Poco después recobra su color de piedra arenisca (imagen 10).
Decorado con tres parejas de leones en su tapa y una espada en el bisel de la misma, albergo desde su muerte, hasta el traslado en 1608 los restos de doña Sancha Alfonso, hija del rey don Alonso de León y reina ella misma a su muerte hasta su abdicación 47 días después a favor de su hermano Fernando III el Santo propiciando la unión de Castilla y León.
Declarada Venerable, hay un proceso de beatificación a su favor incoado desde el S XVII