LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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EL ROMÁNICO
   

5.- EL TEMPLO ROMÁNICO

B) - Decoración


B-1)Escultura

3-Canecillos (1/2)


La función específica de los canecillos es estructural. Consiste en soportar la cornisa del edificio sobresaliente de la cara externa de sus muros para que el agua de lluvia no dañe el muro. Las cornisas de las cubiertas ya sean a una o dos aguas, absidales o como las existentes formando parte del tejaroz por delante de las portadas, las hallamos sustentadas por estos elementos arquitectónicos. Como ya se ha dicho el románico pleno aprovecha para mostrar su arte cualquiera de sus elementos estructurales, adaptándose a los mismos. Los canecillos no son una excepción, si bien es cierto que en muchos templos los encontramos de sencilla hechura, con perfil de nacela, sin decoración o a lo más con algún motivo geométrico inciso. En contrapartida hallamos templos con una exuberante decoración de los mismos, como es el caso de San Martín de Frómista en Palencia. Bajo estas líneas muestro una imagen de la fachada norte de ese edificio, en la que he "condensado" a base de teleobjetivo un gran número de canecillos correspondientes al tejaroz de su portada septentrional y a los aleros de las cubiertas de la nave central y lateral de ese mismo lado. La riqueza de motivos y su cuidada terminación se ven realzados por la luz del rojizo atardecer de la canícula castellana.

CANECILLOS EN LA FACHADA NORTE DE FRÓMISTA (PALENCIA)

Desde el punto de vista estructural el canecillo es un sillar escuadrado y colocado a tizón sobre la parte más elevada del paramento con su extremo externo biselado, sobresaliendo del nivel de fachada su cara superior a fin de proporcionar asiento a las piezas que componen la cornisa. Nosotros al admirar un edificio, solo vemos la porción sobresaliente de este elemento constructivo, que es la aprovechada por el artista románico para mostrarnos sus habilidades escultóricas y/o su mensaje. Ya creo haber comentado en otro lugar que me detengo y miro con atención aquellos templos que por su situación de ruina ofrecen una magnífica ocasión para comprender cómo fueron edificados. Es una verdadera "autopsia" arquitectónica. (Ese es el verdadero significado del término: "auto - optos" equivalente a "ver por uno mismo". Y a pesar de que por la costumbre lo asociemos a la ciencia médica, es válido para muchas otras disciplinas).

La imagen inferior corresponde a las ruinas de Yosa de Garcipollera, templo perdido en medio de la vegetación de un deshabitado paraje altoaragonés muy cercano a la ruta jacobea. Se han derrumbado sus bóvedas y buena parte de sus muros. Lo mostrado corresponde a la parte alta del lado sur absidal. Vemos dos canecillos que todavía sustentan las piezas de la cornisa. Y si pasas el cursor sobre la imagen, observarás una vista lateral, que nos da clara idea de la profundidad de penetración en el muro de estas piezas colocadas a tizón.

YOSA DE GARCIPOLLERA (HUESCA) - RUINAS

 

Como en tantos otros aspectos, tampoco en este podemos deslindar el tema de su origen romano. Las imágenes bajo estas líneas corresponden a uno de los muros de la palentina villa romana de "La Olmeda". En altura acaba en canecillos pétreos decorados con motivos geométricos heredados del mundo clásico: vemos una marcada escocia entre dos molduras tóricas, de modo similar a lo que hallaremos en las basas áticas.

Funcional y morfológicamente basados en el mundo clásico, seguimos hallando los canecillos en las edificaciones mozárabes con la particularidad en éstas de la notable longitud del extremo sobresaliente del muro. Es demostrativa la imagen de Carmen Baena, correspondiente al templo mozárabe de Celanova en Orense. Canecillos de notable longitud decorados con sucesión de rollos cuyas secciones circulares laterales suelen decorarse con motivos geométricos estrellados. La decoración de rollos, de influencia mozárabe la seguimos hallando en canecillos de época florida del románico, constituyendo la única decoración de los mismos o sirviendo de soporte a otros motivos escultóricos, como en la imagen abajo a la derecha, correspondiente a Frómista.

SAN MIGUEL DE CELANOVA (ORENSE)FRÓMISTA (PALENCIA)

Los motivos esculpidos en los canecillos son de lo más diverso. Desde faunísticos a geométricos pasando por seres teriomorfos ("Terios": ser fantástico o monstruo), criaturas angélicas, retratos, músicos, bailarinas, objetos o escenas eróticas son entre otros muchos algunos de los motivos que causarán nuestro asombro. Habitualmente considerados como "esculturas menores" no es corriente que transmitan un programa iconográfico determinado, si bien en muchos de ellos subyace la contraposición del bien y el mal en alguna de sus representaciones icónicas.

Una consideración técnica de importancia para quienes los observamos, es la dificultad que ello entraña por dos motivos. Primero es el hecho de situarse en la parte más elevada de los muros. Segundo y no menos importante: la sombra de la cornisa y el alero de la sobrecubierta que sustentan añade un inconveniente más, tanto para la observación como para su fotografía. Esos días nublados o levemente lluviosos que el grueso de los turistas califican de "mal tiempo" son una delicia para fotografiar canecillos.

CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)CATEDRAL DE JACA (HUESCA)

Sobre estas líneas muestro ocho canecillos correspondientes a la catedral de San Pedro de Jaca (Huesca). Pasan desapercibidos de no utilizar un teleobjetivo o unos prismáticos adecuados.

 


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