Las columnas son de fuste monolítico, sin decoración y se alternan con otras
más pequeñas, en segundo plano, acodilladas, en las que apean los motivos decorativos que entre capitel
y capitel dan sensación de friso continuo.
Los capiteles más interiores son de mayor tamaño y apean en dos columnillas además
de en la respectiva jamba. Formando la clave de la arquivolta más interna, se ha reutilizado un crismón
trinitario con su dovela original. Es de seis brazos, de tipo navarro, con la tilde dentro del vano del símbolo
"P" y los símbolos en posición ortodoxa (Imagen 3). Se decora con pequeños
bezantes en un filete del aro marco. Para Olañeta, la cronología de este crismón procedente
del primer templo concluido ya en 1045 se ha de remontar a principios del XII, reutilizado en el actual, y que
a su vez fue motivo para reproducirlo en el XIII en una segunda pieza colocada en la portada oeste.