-REAL BASÍLICA DE SAN ISIDORO-(Cont.) -

 

(LEÓN)


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La siguiente portada del templo, siguiendo nuestro recorrido hacia poniente, es la principal del templo, por donde accederemos al interior del mismo. Abre en el muro sur de la nave y se la conoce como "del Cordero" a causa del Agnus Dei que corona su tímpano. Se sitúa en un cuerpo ligeramente adelantado y debió de tener tejaroz, desaparecido a causa de la afortunadamente breve actuación renacentista que se conformó con remontarla por medio de un tremendo escudo de armas centrando el frontón sobre el que cabalga mitrado San Isidoro.

Muestra un notable abocinamiento a causa de las tres arquivoltas que la componen. Las dos interiores son de recio baquetón y la exterior de arista lisa. Las tres lucen una orla decorada con palmetas en la escocia interna de cada una de ellas. Por fuera, guardapolvo a base de ajedrezado jaqués. Apean estas arquivoltas en dos parejas de capiteles las interiores y en jamba recta la exterior por medio de ábaco decorado con palmetas que se continúa con moldura a lo largo del frontal de la portada.

Por fuera del guardapolvo, en las enjutas, se ubicaron dos grandes esculturas representando a los santos Isidoro (izquierda) y Pelayo. Esta disposición sirvió de modelo a la portada del Perdón, ya vista, de cronología más tardía que la que ahora vemos. A nuestra izquierda, San Isidoro en actitud de bendecir, revestido de pontifical y con el báculo en la mano izquierda. En el sillar de la portada situado a la altura de su cara y al exterior de la misma, se halla epigrafiado su nombre en dos líneas: "ISIDO-RVS" (Imagen 5). Porta bonete gallonado por el que asoma pelo corto. Se orla la cabeza con nimbo en la parte posterior. Su aspecto escultórico es de corte clásico y aparece en posición frontal, sedente, asomando tras sus pies calzados unas inquietantes garras que no deben de ser sino los extremos de la silla en que se sienta, al estilo de la de San Ramón de Roda de Isábena.

1PARTE CENTRAL DEL TÍMPANO - EL SACRIFICIO DE ISAAC

En el lado opuesto, San Pelayo, asimismo sedente en silla de tijera de la que asoman garras tras sus pies desnudos y cabecitas de leones por su lado derecho, a la altura de la rodilla. Muestra abierta su mano diestra y en la izquierda situada bajo los pliegues de su manto, muestra el Evangelio. Su cara muestra rasgos delicados y largas trenzas poco apretadas. Por detrás nimbo poco trabajado (Imagen 7).

Sobre las imágenes descritas, diversas piezas escultóricas, a buen seguro reutilizadas del anterior templo entre las que podemos identificar diversos signos del zodíaco, un conjunto de músicos con David entre ellos, otros dos que parecen emergen de un tubo anillado, tocando instrumentos musicales, un soldado con su espada y escudo, y una ménsula compuesta de cabeza de toro con dos personajes a los lados que sujetan sus patas anteriores, al modo de las que sirven de apoyo a los santos descritos. (Imágenes 2 y 3).

23PUERTA DEL CORDERO4EMJUTA DEL LADO ESTE DE LA PORTADA

Y al igual que sucede en la otra portada, su obra clave es el tímpano esculpido de la misma. En esencia narra el interrumpido episodio del sacrificio de Isaac pero rodeado de otra simbología que lo enriquece. Por encima de la escena del sacrificio, el cordero místico en mandorla portado por ángeles y entre ángeles. Y a ambos lados de la escena del sacrificio, Roma representada en sus sacerdotes y tropas, amenazando a la religión verdadera (Imagen 6).

Vamos a desglosar la escena por partes: El tímpano tiene dos mitades. La inferior esta esculpida en un solo bloque pétreo, mientras que la superior lo hace en tres. Las dos laterales son de forma triangular con un lado convexo al exterior. En ellas se esculpen sendos ángeles que tienen la cara vuelta hacia lo alto, señalando con su mano exterior, mientras que en la interior portan cruz. Entre ambas. otra pieza rectangular irregular muestra al Agnus Dei a derecha que con su pata anterior derecha porta la cruz que por detrás del lomo emerge. Tras su cabeza, nimbo crucífero. Se inscribe en mandorla de profunda labra, cuyo bisel exterior se enriquece con una corona de perlas. Es transportada por dos ángeles al modo de los genios alados que se advierten en algunos sarcófagos romanos (como el que alberga en San Pedro el Viejo de Huesca los restos del Rey Ramiro II "El Monje").

5IMAGEN DE SAN ISIDORO6TÍMPANO DE LA PORTADA DEL CORDERO7IMÁGEN DE SAN PELAYO

La zona central de la escena inferior, detalla el sacrificio de Isaac. Abraham lo sujeta por el cabello con la mano izquierda mientras que con la derecha se dispone a hundir su cuchillo en el abierto hueco esternal en pos de los grandes troncos vasculares de esa zona. La mano derecha de de Dios emerge de entre los arbustos y llamando su atención, lo detiene y él vuelve hacia ese lado la cabeza. Un ángel, desde nuestra lado izquierdo le muestra un carnero cuyas patas anteriores se hallan enredadas en la maleza, como víctima alternativa en el sacrificio (Imagen 1).

A ambos lados de la escena aparece otra en dos partes que entiendo debe interpretarse como una sola: En nuestro lado derecho, un personaje togado se halla sentado a la puerta de lo que a todas luces es una representación de una tienda de campamento romano. Otro a caballo, portando la vara representativa de su autoridad galopa hacia el centro de la escena. Un tercero se apresta a vestirse y calzarse. Lo vemos agachado y con sus botas en el suelo. Por fin, desde nuestro lado izquierdo, otras dos figuras acechan: Una a caballo con su arco presto a lanzar la saeta y otra a pie, con dignidad marcada por su vara, dirigiéndolo (Imágenes 8 a 10).

8DETALLE DEL TÍMPANO9DETALLE DEL TÍMPANO10DETALLE DEL TÍMPANO

A mi modo de ver todo ello trata de representar la presión que Roma, con sus emperadores (el personaje sedente ante la tienda pude ser incluso Augusto como Sumo Sacerdote por cuanto va con la cabeza cubierta por el velo que le confiere ese atributo) se apresura a ejercer en contra de la religión cristiana.

Por otra parte, y ya he hecho alguna insinuación al hablar del sarcófago de Ramiro II de Aragón, el estilo clásico, las vestimentas y posturas de los personajes tienen un claro matiz que los relaciona con el arte clásico de Roma. Con gran probabilidad la escena se inspira en alguna pieza funeraria romana. El perfil de Abraham recuerda de forma notable a los bustos de perfil de los emperadores acuñados en sus sextercios. Antonino Pio, o Cómodo, sin ir más lejos, podrían haber sido ser su modelo.

11CAPITELES DEL LADO OESTE12CAPITELES DEL LADO ESTE

Dos mochetas decoradas con cabezas de carnero sustentan el tímpano descrito, que al igual que en la portada del Perdón, se halla rebajado para configurar el vano de la puerta, cuya ornamentación continúa en él (Imágenes 11 y 12).

Los cuatro capiteles que decoran esta portada se hallan muy bien conservados y son interesantes en su forma y mensaje. Comenzando por nuestro lado izquierdo, el primero que hallamos (Imagen 13) muestra en su ángulo a una arpía de rasgos inquietantemente humanos, alada, con garras que se aferran al collarín del capitel, al igual que lo hacen las otras dos criaturas maléficas que la flanquean y que comparten vestimenta arrugada.

A continuación, en el siguiente capitel hallamos un personaje orondo, con una soga alrededor del cuello, desnudo de cintura para arriba y entre dos monos con sus patas transformadas en garras, al igual que las del personaje central (Imagen 14).

Del otro lado de la puerta, una figura femenina desnuda con los cabellos al viento y el bajo vientre "censurado" tiene sus pies de aspecto normal y sus manos transformadas en garras. A sus lados, a nuestra izquierda un toro y a la derecha un personaje demoníaco cornudo asimismo de pies humanas y manos en garra (Imagen 15).

Por fin, el último capitel de entrelazo al aire, felizmente entero (no como los ya vistos en la puerta del perdón), que como ya hemos visto en otras partes de esta obra, viene a representar el fuego infernal. Unas veces surge de la boca de un león. Otras de un dragón y otras es avivado por el fuelle de un esbirro; pero siempre con la misma morfología iconográfica (Imagen 16).

13CAPITEL EXTERIOR DEL LADO OESTE EN LA PUERTA DEL CORDERO14CAPITEL INTERIOR DEL LADO OESTE EN LA PUERTA DEL CORDERO15CAPITEL INTERIOR DEL LADO ESTE EN LA PUERTA DEL CORDERO16CAPITEL EXTERIOR DEL LADO ESTE EN LA PUERTA DEL CORDERO

En definitiva, estas sobrecogedoras formas están conminando al peregrino a cuidarse del mal en todas sus formas, que trata de poner una cuerda alrededor de su cuello y hacerlo más parecido al mono, animal que representa los vicios, y en especial el de la lujuria, reforzado en el tercero de los capiteles por esa mujer en posición obscena, con su sexo convenientemente repasado para ocultarlo en época más "Victoriana". De no seguir estas instrucciones, el fuego del infierno del cuarto de los capiteles es lo que aguarda al pecaminoso y despreocupado peregrino.


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