Dos mochetas decoradas con cabezas de carnero sustentan el tímpano descrito,
que al igual que en la portada del Perdón, se halla rebajado para configurar el vano de la puerta, cuya
ornamentación continúa en él (Imágenes 11
y 12).
Los cuatro capiteles que decoran esta portada se hallan muy bien conservados
y son interesantes en su forma y mensaje. Comenzando por nuestro lado izquierdo, el primero que hallamos (Imagen 13) muestra en su ángulo a una
arpía de rasgos inquietantemente humanos, alada, con garras que se aferran al collarín del capitel,
al igual que lo hacen las otras dos criaturas maléficas que la flanquean y que comparten vestimenta arrugada.
A continuación, en el siguiente capitel hallamos un personaje orondo,
con una soga alrededor del cuello, desnudo de cintura para arriba y entre dos monos con sus patas transformadas
en garras, al igual que las del personaje central (Imagen 14).
Del otro lado de la puerta, una figura femenina desnuda con los cabellos al viento
y el bajo vientre "censurado" tiene sus pies de aspecto normal y sus manos transformadas en garras. A
sus lados, a nuestra izquierda un toro y a la derecha un personaje demoníaco cornudo asimismo de pies humanas
y manos en garra (Imagen 15).
Por fin, el último capitel de entrelazo al aire, felizmente entero (no
como los ya vistos en la puerta del perdón), que como ya hemos visto en otras partes de esta obra, viene
a representar el fuego infernal. Unas veces surge de la boca de un león. Otras de un dragón y otras
es avivado por el fuelle de un esbirro; pero siempre con la misma morfología iconográfica (Imagen 16).