En principio se concibió como un espacio dividido en tres naves rematadas
en sendos ábsides, al modo clásico; pero en algún momento de su edificación se varió
su fábrica probablemente para dar mayor solidez y apoyo al edificio situado encima.
Es muy probable que sus constructores no se fiasen de que las bóvedas
consiguieran transmitir todas sus cargas a los muros convencionales, y añadieron uno más a todo lo
largo de la nave central .
Ello requirió modificar el proyecto de bóveda de cuarto de esfera
del ábside central, así como el medio cañón de su nave creando dos medios cañones
paralelos apeados al centro por medio de muro horadado por nuevos arcos formeros (Imágenes
1 y 4).