LA GUÍA DIGITAL DEL ARTE ROMÁNICO

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EL ROMÁNICO
   

5.- EL TEMPLO ROMÁNICO

B) - Decoración


B-1)Escultura

2-Capiteles (1/2)


El capitel es ante todo un elemento estructural en la arquitectura. Por medio del mismo se resumen empujes de paramentos o bóvedas canalizándolos hacia la estructura que lo sustenta, por lo general una columna aun cuando también pueda ser pilar o pilastra. El Arte Románico, al igual que lo hicieran en el Imperio Romano, utiliza modelos clásicos adecuándolos a sus necesidades. Y en lo tocante al capitel sigue el modelo del orden corintio. El capitel corintio se caracteriza por poseer ábaco, cesta o equino provista de volutas en sus ángulos y decorada a base de hojas de acanto, y un astrágalo -también conocido impropiamente como collarino- en la zona de contacto con el fuste de la columna. Bajo estas líneas, un dibujo de Claude Perrault de 1683 que ilustra de forma artística la morfología del capitel Corintio.

El maestro de Jaca, escultor de tremenda expresividad clásica que traslada a sus capiteles, esculpe en muchos de ellos el modelo de capitel corintio con dos filas de hojas de acanto y un tercero dominado por las volutas, pero además, en muchos de sus capiteles tanto vegetales como historiados, añade un elemento que Gaillard ya en 1938 definió como "gros piton" (detalle en la imagen inferior derecha). Es el pitón de ángulo o pitón jaques, verdadera firma de su taller que en 2018 identifiqué como la espiga floral del acanto.

CAPITEL CORINTIO. CLAUDE PERRAULT 1683

Además de ser un elemento estructural, como se ha indicado, el capitel es uno de los elementos arquitectónicos en que el artista románico va a esculpir los mensajes que le son encomendados. La cesta del capitel, fundamentalmente, va a ser vehículo de comunicación entre la doctrina oficial del momento y los hombres a quienes va destinado el mensaje. También los cimacios ofrecen soporte a decoración tanto vegetal como figurada. Mensajes que se adaptarán a su forma según la ley de la adaptación al marco a la vez que cumplirán la ley de simetría originando formas de gran belleza plástica. Verdaderas páginas escritas en la piedra a través de las cuales el iletrado hombre medieval toma conciencia del Antiguo y Nuevo Testamento, de los tormentos que le aguardan si no sigue la ortodoxia y de todo un mundo de imaginario seres monstruosos que le acechan dispuestos a atormentarlo.

Bajo estas líneas muestro dos grandes capiteles que se hallan en la catedral de San Pedro de Jaca. A pesar de que hay una notable diferencia entre ellos, ya que el de la derecha es de sección circular, el esquema general sigue siendo corintio. Volutas en sus ángulos o equivalentes, y hojas vegetales en las cestas, más o menos abigarradas. Y los astrágalos, tanto liso como sogueado, cumplen la norma.

CAPITEL DE SAN PEDRO DE JACACAPITEL DE SAN PEDRO DE JACA

Las cestas de los capiteles románicos muestran motivos variados, saliendo de la norma del Orden Corintio. Formas esculpidas que animan su hechura transmitiendo ideas, a veces evidente y otras no tanto, quedando su mensaje abierto a interpretaciones subjetivas. O quizá su mensaje se haya quedado sin receptor adecuado al no saber nosotros escuchar su palabra. Pero por lo general suelen conservar la semejanza con el capitel corintio del que toman el modelo. Como ocurre en el bello capitel jaqués que adorna el ábside de la iglesia de San Pedro en el Castillo de Loarre. Un primer nivel de tallos vegetales a modo de helechos, de los que algunos suben y se enroscan formando volutas. Y un segundo nivel decorado con leoncitos completa su decoración. (Ver interpretación de este capitel).

CAPITEL DE SAN PEDRO DE LOARRE

Otro antecedente formal lo constituye el mundo visigodo, que también vuelve la mirada a lo clásico para motivar su decoración. San Pedro de la Nave en Zamora, templo rescatado de su destino subacuático por la edificación de un embalse, conserva unos maravillosos capiteles en los que reconocemos sin dificultad la escena de Daniel en el foso de los leones, y una composición que veremos mil veces repetida en el románico: aves opuestas con el cuello vuelto hacia la línea media para picotear un fruto.

SAN PEDRO DE LA NAVE (ZAMORA)SAN PEDRO DE LA NAVE (ZAMORA)

En una fase precoz del románico, cuando Cluny todavía no ha triunfado, podemos hallar capiteles de tremenda rudeza, que se salen de las normas descritas. Una de las características del primer románico o lombardo es la ausencia de decoración esculpida. En este momento los capiteles son rudas zapatas que transmiten el empuje de la estructura. Abajo a la izquierda, un ventanal geminado en la galería de la Torre de la Reina en Loarre (Huesca). El astrágalo se ha trasladado al fuste de la columna.

En el monasterio de Obarra (Huesca), las columnas de la portada tienen capiteles de aspecto arcaico. No sobresalen del perfil de la arquivolta, ni de la columnilla entre las que se interponen. Y lucen una somera decoración a base de relieves que se enrollan en lo alto. Quizá vieron las volutas clásicas; pero no acertaran a reproducirlas.

TORRE LOMBARDA EN LOARRE (HUESCA)MONASTERIO DE OBARRA (HUESCA)

Otro eslabón en esta cadena lo encontramos en el templo de San Vicente de Labuerda (Huesca). Templo de hechuras del XII, pero que al igual que ocurre en la no muy lejana Ainsa, posee capiteles probablemente procedentes de una edificación anterior. La imagen bajo estas líneas muestra los capiteles del lado este de su portada. Rudos, atípicos pero cumpliendo su misión y transmitiendo un mensaje. Esculpidos directamente sobre el extremo superior del fuste en el que en alguno se labró falso collarino, sus formas geométricas recuerdan una cara con gran boca un conjunto de tres elementos y una flor hexapétala. Tan primitivos como inquietantes.

SAN VICENTE DE LABUERDA (HUESCA)

En Leyre, la rudeza y rotundidad de su capitel más emblemática de la cripta -abajo a izquierda- no impide adivinar el esbozo de volutas del modelo corintio. Y a su lado, en imagen del claustro de Roda de Isábena, el ábaco con forma de zapata, ya luce decoraciones y se alza sobre cesta con motivos escultóricos.

CRIPTA DE LEYRE (NAVARRA)CLAUSTRO DE RODA DE ISÁBENA (HUESCA)

 

 


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